Corte y limado de uñas: Enfoque especializado para evitar problemas como las uñas encarnadas.
Eliminación de callosidades y durezas (superficiales): Usando técnicas y herramientas específicas para suavizar la piel.
Masaje podal: Alivio de tensiones y mejora de la circulación.
Hidratación y cuidado de la piel: Aplicación de cremas o aceites para mantener la piel suave y sana.
Esmaltado tradicional: Aunque su enfoque principal es terapéutico, se puede realizar el esmaltado o decoración de las uñas. (Esmalte común de secado al aire NO semipermanente)